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Judith Martínez
Hola, soy Judith Martínez, Psicóloga General Sanitaria especializada en sexología y terapia integral de pareja, con experiencia acompañando también a personas y vínculos dentro de modelos de relaciones no monógamas.
A lo largo de mi trayectoria me he formado en diferentes áreas que me permiten comprender el malestar psicológico desde una mirada amplia e integradora: trauma y apego, EMDR, adicción a la pornografía y violencia de género, entre otras. Esta formación me ha ayudado a construir una forma de trabajar que pone el foco no solo en lo que ocurre en el presente, sino también en la historia que cada persona trae consigo y en cómo sus experiencias han ido moldeando la forma de relacionarse consigo misma y con los demás.
Siempre me ha interesado profundamente la parte más individual del ser humano: entender quiénes somos, cómo nos construimos emocionalmente y qué papel han tenido nuestros vínculos en ese proceso. Las relaciones que hemos vivido —familiares, afectivas, sexuales, de amistad o de pareja— dejan una huella que muchas veces explica cómo sentimos, cómo ponemos límites, cómo gestionamos el conflicto o qué buscamos cuando nos vinculamos con otras personas.
Pero también me interesa aquello que da forma a nuestra identidad fuera de los espacios más evidentes: lo que nos emociona, lo que nos mueve, lo que nos conecta y lo que nos permite expresarnos. El arte en todas sus formas ocupa un lugar muy importante para mí porque creo profundamente en su capacidad para dar sentido, abrir preguntas y acercarnos a partes de nosotros que a veces son difíciles de poner en palabras. Especialmente, encuentro en la música —en cualquiera de sus expresiones— una forma muy poderosa de conexión, identidad y experiencia emocional, algo que también me recuerda que cada persona tiene su propio lenguaje para habitar el mundo.
Además, soy una persona con un fuerte sentido de comunidad. Creo que las personas nos construimos en relación con otras y que sentir pertenencia, compartir espacios seguros y poder mostrarnos desde la autenticidad tiene un impacto enorme en nuestro bienestar. Quizá por eso disfruto especialmente de las conversaciones que salen de lo esperado, de cuestionar lo establecido y de abrir espacio a aquellos temas que tradicionalmente han sido considerados tabú, especialmente cuando hablamos de relaciones, sexualidad, identidad o formas diversas de vivir.
Y dentro de todo esto, hay algo que también considero esencial: el sentido del humor. No como una forma de evitar lo difícil, sino como una herramienta profundamente humana que muchas veces nos ayuda a mirar ciertas partes de nuestra experiencia con más perspectiva, flexibilidad y cercanía. Para mí, la terapia puede ser un espacio serio y profundo sin dejar de tener momentos de ligereza, alivio y conexión.
Mi forma de intervenir se basa principalmente en las Terapias de Tercera Generación, un enfoque que entiende que el objetivo no es eliminar aquello que sentimos o pensamos, sino aprender a relacionarnos de una manera más saludable con nuestras experiencias internas. Durante el proceso terapéutico trabajaremos desde el contexto y los valores personales, integrando herramientas centradas en la aceptación y el cambio, entendiendo nuestras emociones, pensamientos y necesidades desde una mirada más flexible y compasiva.
También incorporo recursos basados en mindfulness o atención plena, que nos ayudan a conectar con el momento presente y observar con mayor conciencia aquello que ocurre dentro de nosotros, así como el análisis de la función de nuestra conducta: entender qué hacemos, para qué lo hacemos y si esas estrategias realmente nos acercan a la vida que queremos construir.
Para mí, la terapia es un espacio donde poder parar, entendernos y encontrar nuevas maneras de avanzar. Un lugar seguro en el que explorar aquello que nos preocupa, fortalecer nuestros recursos y generar cambios reales y sostenibles, siempre desde el respeto a tus tiempos, tu historia y tus propios valores.
Competencias y temas con los que me siento más cómoda trabajando:
- Alteraciones del estado de ánimo (ansiedad, depresión, fobias y momentos de malestar emocional intenso).
- Dificultades en la gestión y regulación emocional.
- Trauma (tanto experiencias concretas como trauma de vinculación).
- Apego y patrones relacionales que se repiten en los vínculos.
- Adicción a la pornografía y dificultades relacionadas con la conducta sexual.
- Imagen corporal y relación con el propio cuerpo.
- Autoestima y construcción del autoconcepto.
- Procesos de duelo, pérdida y etapas de cambio vital (avanzaremos en tus metas valiosas).
- Habilidades sociales: timidez, dificultades para poner límites, expresar necesidades o ser asertivo/a.
- Falta de motivación, sensación de bloqueo o desconexión con los propios objetivos vitales.
- Rumiaciones y pensamientos que se repiten y generan malestar.
- Autocuidado y aprendizaje de formas más amables de habitarse.
- Sexología y terapia de pareja: autoestima sexual, deseo sexual, conflictos en la relación, intimidad, relaciones a distancia y otras formas de vincularse desde la diversidad relacional.
Fortalezas a nivel personal:
- Compromiso profundo con cada proceso terapéutico y con la historia de cada persona.
- Empatía y capacidad de conectar con lo que hay detrás de lo que duele.
- Escucha activa y presencia real: dar espacio a lo que necesitas decir sin prisa y sin juicio.
- Honestidad y transparencia en el acompañamiento, desde un vínculo claro y cercano.
- Calidez en el trato, creando un espacio donde poder sentirse en seguridad.
- Sensibilidad para entender tu sufrimiento sin reducirlo ni simplificarlo.
- Alegría.
- Respeto absoluto por los tiempos, valores y decisiones de cada persona.
- Perspectiva feminista.